La vista se empaña
ante campos y bosques diezmados
por la sin conciencia de la especie
que se proclama reina sobre
todo lo demás
Ellos vienen con sus máquinas de acero
gigantes de consumo y contaminaciones
arrasan con cuanto ser indefenso
se cruce en el camino hacia la extinción
Ellos carecen de alma
sólo cuentan con una piel lista
a cualquier exceso
y nunca se preguntan porqué el camino
del progreso está sembrado de cadáveres
ni cuál es el motivo para volcar
tanto desecho en las aguas de beber
mucho menos cuestionan la necesidad
de sacrificar lo mejor de la tierra
en aras del bienestar que jamás llega
Los ojos se pierden
entre humeantes restos
cenizas de un mundo mejor
al que nos dejan los jerarcas de la muerte
Albin
(imagen: Sta. Catalina, por Joe Sniper) |